La política y las rupturas que vienen

Participación editorial del licenciado Bulmaro Pacheco Moreno

Escribe: Licenciado Bulmaro Pacheco Moreno

Muy pocos se esperaban que el gobernador jalisciense Enrique Alfaro rompiera con la dirigencia nacional del partido Movimiento Ciudadano. Y por lo visto se trata de una verdadera crisis en ese partido, al observar el número de firmantes del desplegado en apoyo al gobernador: Los dos senadores, doce diputados federales, dieciséis diputados locales y cincuenta y siete presidentes municipales del estado de Jalisco.

Por su parte, la dirigencia nacional de MC diría después que algunos habían sido presionados para firmar, pero hasta ahora ninguno de ellos se ha echado para atrás.

Jalisco no es poca cosa en materia política: Tiene casi 7 millones de votantes, 20 distritos electorales federales y ocupa el cuarto lugar en aportaciones al PIB nacional con el 7.1%.

El desplegado muestra desesperación por la tardanza, la indefinición y por el papel que juega la dirigencia de Movimiento Ciudadano ante lo que está sucediendo en otros frentes, que ya se han adelantado notablemente a los acontecimientos políticos del proceso electoral del 2024.

¿Y MC cuando y por donde? Esa pregunta llega a sus propios militantes.

Quizá la crisis se empezó a gestar a partir de que MC no presentó candidatos en las elecciones de Coahuila y el Estado de México. ¿Por qué? Nunca dieron una versión completa. Se lanzó Dante contra el PRI y el PAN arguyendo que “nuca se subirían al Titanic” (sic), y dejaron descubiertos a sus cuadros y sus estructuras en esas entidades, lo que provocó también que MC siguiera bajando en los números de las encuestas sobre preferencias ciudadanas, a pesar de la intensa propaganda para convencer —con encuestas poco convincentes— de que representan la segunda fuerza política nacional y no es así.

Se dice que están esperando una escisión en Morena para dar de alta al disidente (Ebrard) como candidato presidencial; pero, por otro lado, las resistencias de Luis Donaldo Colosio Riojas y Samuel García a lanzarse como candidatos presidenciales al ver la ventaja de las otras fuerzas y el papel que jugarían, con el riesgo latente de no superar los dos dígitos de porcentaje de votos en la próxima elección. Además ya quedó claro que el Presidente López Obrador ya dio color por García para la candidatura.

Alfaro ya se entrevistó con Xóchitl Gálvez y Marcelo Ebrard y, se dice, dejó abierta la puerta para el apoyo de Jalisco a cualquiera de los dos.

¿Qué sigue? No creemos que la crisis se detenga ahí y Dante Delgado, el dirigente nacional, deberá desplegar sus mejores artes políticas para evitar que la crisis en el partido se profundice y se extienda.

A MC le quedan como probables aspirantes presidenciales: la ex gobernadora de Yucatán Ivonne Ortega —una reciente adquisición, disidente del PRI— y Patricia Mercado Castro, que ya fue candidata presidencial en el 2006 por el PASC (Partido Alianza Socialdemócrata y Campesina), cuando obtuvo el 2.70% de los votos (1,128,850).

Persisten entonces las dudas de si Movimiento Ciudadano terminará aliado a alguna fuerza política o si el movimiento disidente iniciado por Alfaro se extiende a otras regiones de México.

El deseo de muchos es que se alíen y generen la posibilidad de sumar sus puntos a los que obtenga la alianza PAN-PRI-PRD para derrotar con una mayor holgura a Morena en la presidencial del próximo año. Ya lo hicieron en 2021 sin alianza y el presidente López Obrador lo resintió, y por eso aceleró la sucesión presidencial destapando “corcholatas” y adelantando los tiempos políticos de su partido por encima de la ley.

No creemos que les dé por expulsar a los disidentes entrando a la etapa de las purgas, tan comunes —sobre todo— en los partidos de izquierda. Sería difícil de aplicarse en estos tiempos dada la intensidad del transfuguismo registrado en los últimos años y que las purgas ya no afectan tanto como antes por la abundancia de alternativas políticas y partidos, que solo están a la espera de disidentes de otras organizaciones para instrumentar su purificación política, vía la cooptación.

¿Por qué tarda tanto Movimiento Ciudadano en definir sus cartas para la sucesión presidencial? Nadie lo sabe, salvo su dirigencia nacional ¿Por qué no postularon candidatos a gobernador en Coahuila y el Estado de México? Tampoco han convencido las razones expuestas en su momento para no hacerlo, lo que dio lugar a un sinfín de interpretaciones, y ‘sospechosismos’ que achacan a MC cierta cercanía y complicidad con el presidente López Obrador de cara a la elección de junio del 2024, algo que en MC deberán clarificar, “si aspiran a mantener su autonomía”.

El presidente de la República nunca ha contestado —a pesar de la dureza de contenido— las cartas que Dante Delgado le ha enviado. Tampoco lo ha mencionado en las mañaneras. Y sí, opinó recientemente sobre la posibilidad de las candidaturas de Colosio y García por MC, de los que dijo: “podrían competir con Morena” y que él no los ve mal (sic)

Siempre serán preocupantes las rupturas en los partidos políticos por lo que significan para la normalidad democrática en México. En el PRI la primera ruptura significativa se dio en 1988, a los 59 años de su fundación; en el

PAN en 1992, a los 53 años de haberse creado; y en el PRD en 2014, a los 25 años de haber nacido unificando a las izquierdas, que después se dispersaron, pero supieron aguantar, sumar y recomponerse, y ahí siguen en los procesos electorales. Otros partidos como el PPS, el PARM, PDM, PAS y el PFCRN no aguantaron las rupturas y terminaron por desaparecer del escenario político nacional por (gracias a sus conflictos internos) no haber alcanzado el porcentaje nacional de votos para conservar sus registros.

¿Qué pasará en Movimiento Ciudadano con esta ruptura que se da apenas a los 24 años de su creación, primero como Convergencia y después como Movimiento Ciudadano?

Lo trascedente, es que se da en el Estado más fuerte que ha gobernado y el más representativo políticamente hablando.

¿Habrá ruptura también en Morena al darse a conocer los resultados de su proceso interno el próximo 6 de septiembre? ¿Conservarán la alianza con el Verde Ecologista y el PT después de la elección interna?

¿Afectará al PRI la salida reciente de algunos senadores de su fracción parlamentaria y de algunos ex gobernadores que han aceptado chambas diplomáticas ofrecidas por el presidente López Obrador?

Todo, las dudas anteriores incluidas aquellas sobre el resultado de la elección de junio del 2024 están todavía en el aire, nada para nadie y el caso de los partidos políticos y su búsqueda de unidad interna también. Habrá mucho que ver todavía en las próximas 40 semanas.

bulmarop@gmail.com