
Escribe: Licenciado Bulmaro Pacheco Moreno
Rodolfo Elías Calles, ya como exgobernador de Sonora (1931-1935) y exalcalde de Cajeme (1952-1955), rechazó ser senador de mayoría en 1964. La candidatura se la ofrecía el presidente Adolfo López Mateos, quizá como una deferencia al fundador del PNR, su padre, Plutarco Elías Calles. Le incomodó que le informaran que como compañero de fórmula iría su paisano (de San Miguel de Horcasitas), Juan de Dios Bojórquez, exdiputado constituyente de 1917 y primer secretario de Gobernación del gabinete del presidente Lázaro Cárdenas.
La candidatura entonces —ante el rechazo de Elías Calles— recayó en la diputada federal Alicia Arellano Tapia, quien hubo de hacer campaña con Bojórquez. Elías Calles —quien había donado tierras para los experimentos científicos de Norman Borlaug— ha sido junto con Samuel Ocaña, de los exgobernadores que fueron presidentes municipales (Cajeme 1952). Posteriormente se dedicó a sus negocios agrícolas y murió en 1964.Sus restos descansan en el panteón Yañez de Hermosillo.
A Luis Encinas Johnson (1961-1967) el presidente Echeverría le ofreció la dirección del Banco Nacional de Crédito Agrícola, donde permaneció hasta que, en 1975, el gobierno decidió unificar a los tres bancos del campo (Ejidal, Agrícola y Agropecuario) en uno solo: el Banco Nacional de Crédito Rural, que dirigió en sus orígenes Francisco Merino Rábago. Encinas se retiró a su rancho, a la salida de Hermosillo rumbo a Nogales, a criar y vender ganado. Murió en 1992.
Alejandro Carrillo Marcor (1975-1979) entregó el poder a su sucesor, Samuel Ocaña, y regresó a la Ciudad de México a dar clases en la Escuela Superior de Guerra de la Secretaría de la Defensa Nacional. Sus últimos años los vivió con una pensión que le otorgó el gobierno estatal en 1992. Murió en 1998 y sus cenizas fueron esparcidas en terrenos ejidales del Valle del Yaqui.
Carlos Armando Biébrich (1973-1975), después de superar los problemas derivados de la persecución jurídica y política que experimentó al salir del gobierno, se incorporó al CEN del PRI como delegado especial. Posteriormente fue diputado federal y subsecretario del Trabajo. También se desempeñó en su propio despacho, brindando asesorías de carácter electoral. Murió de COVID-19 en Hermosillo en 2021. Sus cenizas están depositadas en la catedral de Hermosillo.
Faustino Félix Serna (1967-1973), cuando advirtió que el presidente Echeverría ya tenía candidato a la gubernatura, se dedicó a apoyar a su exsecretario del Ayuntamiento de Cajeme, Carlos Armando Biébrich, quien finalmente recibió la nominación.
Félix Serna vivió todavía 13 años después de dejar la gubernatura. Se dedicó a administrar sus propiedades; vivió en el Hotel Gándara y viajaba con frecuencia a su rancho en el municipio de Granados. Murió en 1986 y sus restos descansan en la cripta familiar del panteón de Ciudad Obregón.
Samuel Ocaña (1979-1985) ha sido hasta ahora el más longevo de los exgobernadores. Murió a los 96 años, en diciembre de 2024, y sus restos descansan en la catedral de Hermosillo. Al dejar la gubernatura desempeñó varios cargos: delegado del PRI, subsecretario de la Reforma Agraria, alcalde de Arivechi en dos ocasiones, director del Centro Ecológico de Sonora y rector de la Universidad de la Sierra.
Álvaro Obregón Tapia (1955-1961) terminó su periodo de gobierno y se dedicó a administrar sus negocios particulares. Murió en 1992.
El general Anselmo Macías Valenzuela (1939-1943) terminó su periodo de gobierno y se retiró a sembrar la tierra en Huatabampo. Murió en 1964 y sus restos descansan en el viejo panteón del pueblo.
El general Abelardo L. Rodríguez (1943-1949) interrumpió su sexenio en 1947 —alegando enfermedad— y se retiró a sus negocios particulares en Baja California. Aspiró todavía a ser el primer gobernador del recién creado (1952) estado de Baja California, pero el presidente Ruiz Cortines ya tenía candidato en la persona de Braulio Maldonado. Murió en 1967 y sus restos descansan en Ensenada, Baja California.
Rodolfo Félix Valdés (1985-1991) terminó su sexenio y se vio en la necesidad de trabajar en lo que era su especialidad: las obras públicas. Montó un despacho en la Ciudad de México y ahí se desempeñó hasta su muerte, en 2012.
Como exgobernadores vivos, Sonora cuenta actualmente con cinco: Manlio Fabio Beltrones, Armando López Nogales, Eduardo Bours Castelo, Guillermo Padrés Elías y Claudia Pavlovich Arellano.
Manlio Fabio Beltrones dejó la gubernatura en 1997. Posteriormente fue dirigente nacional de la CNOP, diputado federal, senador de la República y dirigente nacional del PRI. Obtuvo la senaduría de primera minoría en la elección de 2024. Dejó el escaño a su suplente y, por ahora, se dedica a conceder entrevistas sobre política, declarando una pausa en su militancia priista por diferencias con el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno.
Armando López Nogales (1997-2003) dejó la gubernatura y desempeñó funciones partidistas en algunos estados. Actualmente vive retirado de la política.
Eduardo Bours Castelo (2003-2009) terminó su periodo de gobierno y se retiró a sus negocios particulares y a las empresas familiares. Permanece activo políticamente (vota y opina) y ha sido cuidadoso en su posicionamiento público en todos los niveles.
Guillermo Padrés Elías (2009-2015) terminó su periodo de gobierno y fue encarcelado en 2016, acusado de malos manejos financieros en la entidad. Salió de prisión dos años después—a decir de él mismo, tiene todavía pendientes menores en la materia— y vive en Hermosillo, activo políticamente, promoviendo candidatos del Partido Acción Nacional para la elección de 2027.
Claudia Pavlovich Arellano (2015-2021), al terminar su sexenio, aceptó la oferta del partido Morena y del presidente López Obrador para desempeñarse primero como cónsul de México en Barcelona y posteriormente —ya con el nuevo gobierno— como embajadora en Panamá. Parte importante del equipo que la acompañó durante su sexenio ha transitado también hacia el oficialismo y ocupa posiciones relevantes en el gobierno federal y en el gobierno de Sonora.
No se sabe que alguno de los exgobernadores de Sonora que aún viven se haya reunido con el gobernador Alfonso Durazo para intercambiar impresiones. El único exgobernador por quien Durazo mostraba alguna simpatía era Samuel Ocaña fallecido en 2024; incluso un hijo y una nieta del exmandatario ocupan cargos importantes en su gobierno. Ocaña junto con Alejandro Carrillo ya habían recibido distinciones de gobernadores anteriores, como. fue el caso de sus pensiones de retiro.
Los exgobernadores de Sonora son ya parte de la historia local. Unos más unos menos pero ahí están. Los tiempos han cambiado y ya no representan—como antes—,una fuerza activa para influir en la política local, ni para sugerir empleos públicos, ni para impulsar con fuerza candidaturas. Eso sí, son parte de una historia que en su veredicto ha provocado que las comparaciones sean necesariamente útiles era explicar el desarrollo de Sonora desde 1943 año en que se inauguraron los períodos sexenales. Pero eso será materia de un próximo análisis: ¿Qué tanto aportaron quiénes y cómo?¿Quienes sí y quienes no entendieron su momento histórico?¿Cuáles han sido los momentos estelares en materia de desarrollo de Sonora en los últimos 83 años? Ya lo veremos.
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