Ángel Balderrama a uno de la perfección

Al ganar el juego ante los favoritos Nuevo León por nocaut de siete carreras a cero

#Empalme Ángel Balderrama a uno de la perfección; al ganar el juego ante los favoritos Nuevo León por nocaut de siete carreras a cero.

Empalme, Sonora.- Un sencillo en la cuarta entrada, que terminó siendo doble matanza fue lo que le quitó la perfección al lanzador empalmense Ángel Balderrama, al ganar el juego ante los favoritos Nuevo León por nocaut de siete carreras a cero, en el Torneo Nacional Sub 17 del softbol de la Federación Mexicana de este deporte.

Tres entradas y un tercio intratable del jovencito rielero, sacando fuera a diez neolenses de manera consecutiva, con seis chocolates y sin sacarle la bola del cuadro, pero el paracorto local, Daniel Ávila le conectó sencillo, con uno fuera, luego Alonso Taraco roleteó a tercera, en el tiro a la primera el embasado se quiso ir a la antesala y con un gran tiro de Juan Burrola lo pusieron fuera en la tercera a manos de Fidel Ayala.

Los últimos tres outs fueron por la vía del chocolate, para consumar el triunfo, pues iba con ventaja de uno a cero hasta el quinto rollo, cuando los sonorenses sacaron el armamento y le pegaron al inicialista Marcelo Garibay, quien tuvo relevo de Daniel Ávila, que venía descontrolado y se decretó el nocaut en la quinta con diferencia de siete anotaciones.

Jorge Coronado abriendo la tanda por la escuadra dirigida por Osvaldo Márquez y Rodrigo “Warrior” Guerrero, se embasó por error del filder izquierdo, avanzando en lanzamiento descontrolado a tercera y en roletazo de Miguel del Valle anotó la de la quiniela.

De ahí el duelo de pitcheo se dio por tres entradas más, aunque Sonora tuvo a cinco corredores en tránsito, no fue hasta el quinto que, sin imparables, anotaron seis carreras, dejando tendidos en el terreno a los de Nuevo León.

Fidel Ayala, Cristian Celaya, Juan Burrola, Erick García, Ulises Sustaita y Ramón Zepeda anotaron las carreras que dieron por terminado el partido por nocaut, hecho insólito es que los sonorenses no conectaron ni un imparable.