
Escribe: Bulmaro Pacheco Moreno
La primera expectativa en el terreno político local es sobre la contienda entre seis aspirantes de Morena a la candidatura al gobierno estatal. ¿Qué tanta unidad podrán presumir después del proceso de selección interna? ¿Habrá alguna inconformidad que amenace el proceso interno como ya se anda manejando? ¿Tendrán segura la victoria en 2027 como seguido lo presumen en encuestas hechizas? ¿Seguirá el transfuguismo político vigente posterior al sexenio actual o muchos de los actores principales quedarán desamparados?
La otra más importante: la posibilidad real de alianzas entre los partidos de oposición: PRI, PAN, PRD y PS. ¿Llegarán todos con un solo candidato al gobierno estatal?
Con miras al proceso electoral del 2027 en Sonora, el primer partido político que experimentó una fractura fue el Partido Sonorense, de reciente creación con una primera participación electoral en el 2024 cuando ganó —de la mano del gobierno estatal— varias alcaldías y una diputación local de representación proporcional, y refrendó su registro como partido local con derecho a las prerrogativas de ley otorgadas por el Instituto Estatal Electoral.
El partido no tardó en dividirse —¡codicia al final!— y sus fundadores jalaron cada quien por su lado.
Raúl González de la Vega, diputado local, optó por jalar con el gobierno del Estado y lo han arropado como diputado del Partido Verde Ecologista. El gobierno estatal también operó para llevarse a Morena a los siete alcaldes de municipios chicos que bajo las siglas del PS ganaron en la elección de 2024.
Alí Camacho, el otro dirigente fundador, pintó su raya del gobierno estatal y se alineó con las aspiraciones del alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán. El Partido Sonorense ha impuesto un récord difícil de igualar en Sonora. Nació dividido, con apoyos oficiales y nunca reparó las fracturas. Veremos sus resultados en la próxima elección, donde también tiene el reto de lograr cuando menos el 3% de la votación para conservar el registro.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Sonora selló su destino cuando la mayoría de sus miembros se pasaron gradualmente a Morena de la elección del 2015 en adelante.
En la elección del 2024, el PRD perdió el registro nacional y solo lo conserva como local en 11 entidades federativas.
Para colmo, en Sonora también se encuentra dividido y en proceso de extinción. Su dirigente estatal apoya a una corriente importante del partido que quiere cambiarle el nombre por MACISO (Movimiento de Acción Cívica Sonorense) y los miembros antiguos del PRD se resisten y dan la batalla en el seno de los organismos electorales.
Al PRD local terminó por agotarlo la lucha de sus tribus internas y esa predilección tan ¡ay! arraigada —en la política actual—, de creer que los familiares de los dirigentes cuentan con más derechos que la militancia original para ocupar los cargos de representación. En la crisis del PRD local tendrá la palabra la autoridad electoral para decidir —y no tardará mucho— su futuro inmediato: o cambia su nombre por MACISO, o se conserva con su nombre histórico.
Movimiento Ciudadano es otro caso de crisis. La renuncia de varios de sus cuadros importantes a nivel de dirigencia ha puesto al partido en un verdadero dilema y ya no tiene mucho tiempo para decidir y resolver. El tiempo se les vino encima.
Para colmo, la indecisión del senador por Nuevo León, Luis Donaldo Colosio Riojas, que a cada rato dice que su opción es ¡México!, los pone todavía más en desventaja.
Algunos han querido ver e interpretar el reciente mensaje del gobernador Alfonso Durazo como una confrontación o pleito contra el senador Colosio, y a nuestro juicio no es así.
En el fondo —y por eso la indecisión del joven Colosio— ha quedado muy claro que el hijo del malogrado candidato presidencial de 1994, Luis Donaldo Colosio Murrieta, afecta las intenciones del gobernador de Nuevo León, Samuel García, que aspira a imponer —¿tiempos de monarquía?— a su esposa como candidata a gobernadora en 2027 y el propio García como candidato presidencial en 2030 y Colosio les estorba y por eso quieren enviarlo a Sonora. Muy clara la jugada.
¿Qué hizo Alfonso Durazo? Pintar su raya ante el abundante sospechosismo en Sonora —a nivel susurros, dentro y fuera de los partidos— de que el gobernador pudiera estar detrás y apoyando al hijo de su exjefe dada la gran relación histórica, afectuosa y familiar entre ambos.
Las palabras del gobernador suenan como un consejo familiar a quien quiere advertir y evitarle problemas mayores, por la obvia intención de quienes quieren utilizar a Colosio Jr. con su nombre y todo para satisfacer las ambiciones de uno de los dos gobernadores de MC con todo y la frivolidad incluida.
El tema dará para mucho y no tardaremos en ver el desenlace. Por lo pronto, el Partido Movimiento Ciudadano se encuentra fracturado en Sonora y tardará en recomponerse.
Los rumores de integración de expanistas en sus futuras candidaturas provocaron la desbandada y renuncia de cuadros importantes en sus dirigencias y en el ánimo de quienes hace poco todavía creían que los de MC eran diferentes.
El Partido Verde Ecologista en Sonora ha estrenado dirigente estatal en la persona del —exalcalde, regidor, diputado local y federal para variar, del PRI—, Manuel Ignacio Acosta.
Maloro Acosta tiene muy claras las razones que lo llevaron a alejarse del PRI después de la elección del 2018 y ha tenido una discreta aparición en los medios y en los municipios en medio de ataques fomentados por sus exaliados.
Su suerte —of course— estará ligada al apoyo que reciba del oficialismo cuando se concreten las alianzas y su destino personal también, ante las resistencias que se han manifestado por su llegada al liderazgo local del partido del Tucán.
¿Qué tantos votos le costará al Partido Acción Nacional la migración a MC que se presume de Alejandro López Caballero, su expresidente municipal de Hermosillo del 2012 al 2015?
¿Qué tanto le afectará al PRI que su senador suplente se declare senador «independiente», cuando no llegó por esa vía?
Sonora cuenta con cinco exgobernadores del Estado: Beltrones, López Nogales, Bours, Padrés y Claudia Pavlovich.
De todos ellos, los más activos en la política local por ahora han sido: Beltrones, Bours y Padrés.
Les asiste el derecho constitucional de opinar y participar en política sin restricción alguna. ¿Qué tanto influirán sus apariciones en los votantes y en sus partidos de origen?
El proceso electoral en Sonora empieza el próximo octubre y ya se sienten tanto los tiros de calentamiento como la intensidad en el clima político. Veremos lo que viene.
bulmarop@gmail.com


