
Sonora.- Llegó de Venezuela al estado de Sonora hace siete años; hoy es campeón nacional de pickleball y busca representar a México en Ecuador
En su adolescencia, Carlos Alberto Pérez Bosse dejó Venezuela y llegó a México.
Siete años después, se coronó campeón nacional de pickleball y consiguió un lugar en los Juegos Panamericanos, que se realizarán del 20 al 23 de agosto en Portoviejo, Ecuador, donde participarán más de 10 naciones.
Este logro le dio la oportunidad de representar internacionalmente al país en el que ha construido buena parte de su vida, pero también abrió un reto inmediato: reunir los recursos para llegar a la competencia.
“Nací en Valencia, Venezuela, y hace 7 años llegué a México, un país que me ha abierto las puertas y al que hoy tengo el enorme orgullo de representar”, relata el joven de 21 años radicado en Sonora.
El pase lo obtuvo en junio pasado, durante la Copa México, el Campeonato Nacional de Pickleball realizado en Los Barriles, Baja California Sur.
Ahí participó en pareja con Santiago Ramos y ambos se llevaron el título.
Para poder viajar, Carlos abrió la campaña “Campeón Nacional rumbo a los Panamericanos de Pickleball”, con una meta de 30 mil pesos. Los recursos serán destinados a vuelos, hospedaje, alimentación, transporte e inscripción. Hasta ahora ha reunido más de 16 mil pesos mediante 11 donaciones, equivalentes al 56% del objetivo.
Su itinerario está previsto del 19 al 24 de agosto, por lo que cuenta con menos de 10 días para completar los gastos: “Este es un sueño hecho realidad, pero también representa un gran reto económico”, explica en la colecta.
Un deporte que gana terreno
El pickleball todavía es menos conocido que otras disciplinas de raqueta, pero su popularidad ha crecido en México durante los últimos años, de acuerdo con información de la UNAM.
El juego combina elementos del tenis, pádel, bádminton y tenis de mesa. Se practica con una pala rígida y una pelota de plástico perforada en una cancha de dimensiones similares a las del bádminton, y puede disputarse de forma individual o en parejas.
Su facilidad de aprendizaje ha contribuido a que atraiga a personas de distintas edades y condiciones físicas, mientras que en niveles competitivos exige rapidez, coordinación, precisión y estrategia.
Carlos está por llevar esas habilidades a un escenario internacional, pero antes deberá superar un obstáculo fuera de la cancha, pues, todavía necesita 13 mil pesos para completar el costo del viaje.
“Cualquier aportación, por pequeña que sea, me acerca a cumplir este sueño y a portar con orgullo los colores de México en una competencia internacional”, señala el joven.


