
Hermosillo, Sonora.- En una indiscutible demostración de autoridad en el diamante, los cuatro equipos sonorenses ganaron preseas en la Olimpiada Nacional 2026, tres de ellas de oro y una de plata, para dejar en claro porqué Sonora es bicampeón en las categorías juveniles de la “pelota blanda”.
Con esa cosecha de preseas, el softbol de Sonora consiguió por segundo año consecutivo el primer sitio de la Olimpiada Nacional, debido a que las dos selecciones de la Juvenil Mayor obtuvieron medallas doradas, junto a la Menor Femenil, mientras tanto, la selección varonil de Menores terminó con la plata.
El protagonista de la jornada de finales efectuada este lunes, sin duda fue el lanzador internacional Carlos Parra, quien, de forma espectacular, le dio a Sonora la corona de la Juvenil Mayor Varonil con una joya de pitcheo, ya que tiró juego perfecto en el triunfo de 1-0 sobre Coahuila, hazaña que adornó con 16 ponches.
Parra se enfrascó en un duelo de pitcheo con su antagonista, Ángel Valerio, quien solo admitió un imparable en toda la ruta -curiosamente un doblete del mismo “Macumbero”-, pero, debido a un descuido, perdió el encuentro, pues, en la segunda entrada, tras entregarle pasaporte a Daniel Figueroa, tiró tres lanzamientos descontrolados para que el sonorense timbrara la única anotación del juego.
En el juego decisivo de la Mayor Femenil, Sonora, que estaba a un out de sufrir la derrota, pues perdía 2-1 con dos fuera en la baja de la séptima, le dio una dramática voltereta al marcador (3-2) cuando Kitzia Cubillas pegó un cuadrangular de campo para traerse al plato a Dana Guevara, dejando tendidas en el terreno a las bajacalifornianas.
La primera carrera sonorense la remolcó Camila Mathan en la tercera tanda mediante un oportuno sencillo, pero las peninsulares se fueron arriba por jonrón solitario e imparable impulsor de Fernanda Cano. Ganó la relevista Ana Estrella quien sustituyó a la abridora Yailín Paredes.
Por si fuera poco, Sonora también vino de atrás en la Menor Femenil para coronarse 5-4 sobre Guerrero; de hecho, todo ocurrió bajo un escenario muy parecido al de la otra final femenina, aunque en este encuentro la novena sonorense aprovechó los errores del cuadro rival para enfilarse al triunfo.
Y es que las sonorenses también estaba a punto de perder (3-2), pero, con dos outs en el fondo del séptimo, un batazo de María José Rochín provocó un costoso error de la segunda base guerrerense María Fernanda González, con lo que entraron la carrera del empate y la del despegue en los spikes de Georgette Lara y Xiomara Félix. La ganadora fue Ana Pino quien aguantó el trayecto completo desde el círculo de pitcheo.


