Preocupa militarización; ONU y ONG´s  sugieren cambios a la iniciativa de la Guardia Nacional

La ola de violencia en el país sigue incontenible. En tan sólo dos entidades asesinaron a 21 personas en un solo día. La estrategia de combatir con las fuerzas armadas las organizaciones criminales, como se hizo en los últimos doce años, no rindió los frutos esperados. Ahora, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador le apuesta a la constitución de la Guardia Nacional para mejorar la seguridad pública del país. Pero esto preocupa a la sociedad civil y a organismos internacionales.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo llegar un escrito a los senadores para manifestar su “grave  preocupación” ante el proyecto de reforma constitucional que daría carácter de permanente a un esquema de seguridad pública militarizada. A la fecha sigue sin esbozarse siquiera el modelo de seguridad que México requiere.

Dicho escrito está firmado por la presidente del grupo de trabajo sobre detención arbitraria, Elina Steinerte; el presidente-relator del grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas u involuntarias, Bernard Duhaime; la relatora especial sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard; el relator especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, David Kaye; y el relator especial sobre la tortura y otros tratos penales o crueles, inhumanas o degradantes, Nils Melzer. De acuerdo con los representantes de la ONU, en la minuta aprobada por los diputados se establece que la Guardia Nacional sería una institución en cuya formación participarían integrantes de las fuerzas armadas, quienes recibirían formación y adiestramiento militar. Estaría encargada de prevenir y combatir el delito en todo el territorio y sus funciones serían de prevención e investigación.

Para el colectivo #SeguridadSinGuerra dicha minuta “busca perpetuar la militarización de la seguridad y la vía pública, constitucionalizándola”. Las más de 300 organizaciones y personas que integran el colectivo comparten la preocupación de seis mandatos de la ONU, que en un análisis dirigido a los legisladores federales señalan que la aprobación del documento por parte de los diputados “daría carácter permanente a un esquema de seguridad pública militarizado”. Criticó que dicha minuta no considere lo recomendado por organismos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o las instancias de la ONU en la materia, al igual que expertos y organizaciones civiles, para conseguir el modelo de seguridad que el país requiere.

Al Senado, #SeguridadSinGuerra envió un documento con seis propuestas, en las cuales se destaca la necesidad de que sea la autoridad civil la encargada de la seguridad pública; que quienes sean detenidos sean puestos, sin demora, ante la autoridad civil; que sea esta misma la que investigue los delitos cometidos por elementos de la Guardia Nacional; y que se establezca un decreto para la desmilitarización paulatina, entre otras. Preocupa sobremanera al colectivo el hecho de que en la Estrategia Nacional de Seguridad presentada en el Senado y en el texto de la reforma establezcan claramente que el mandato operativo, la jerarquía, disciplina, capacitación y nombramientos de la nueva institución sería militar.

El jueves pasado, durante una reunión de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, Morena aceptó la exigencia de los partidos de oposición PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano para que la discusión de la minuta para crear la Guardia Nacional se lleve a cabo en parlamento abierto, con la participación de especialistas y organizaciones civiles, quienes intervendrán en foros la próxima semana. Morena ya adelantó un proyecto de modificaciones a la minuta, que incluye restituir el artículo transitorio por el que se establece que las fuerzas armadas seguirán en tareas de seguridad pública, mientras se consolida la Guardia Nacional.  Morena requiere 85 votos para la aprobación de la reforma constitucional, de los cuales tiene asegurados 70 -59 de su bancada, seis del PT y cinco de PES- y es probable que cuente también con los seis del PVEM, que recientemente ha apoyado los dictámenes, pero aún le faltan nueve que podrían salir de la bancada del PRI.

Las condiciones que la oposición fijó para aprobar al nuevo cuerpo de seguridad en el menor tiempo posible son: discusión en parlamento abierto; que tenga exclusivamente un mando civil; que en paralelo se redacte la ley orgánica; y que su actuación sea temporal, acotada y extraordinaria. El senador de Morena, Óscar Eduardo Ramírez, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, informó a los integrantes de ésta que la discusión no partirá de la minuta que envió la Cámara de Diputados, pues Morena “ya tiene una nueva propuesta que modifica la minuta y que en breve se las entregaremos para que la conozcan”.

La propuesta de Morena busca que el artículo 21 constitucional se mantenga como está vigente hoy, es decir, que no se reforme; se debe precisar que la Guardia Nacional sólo podrá investigar si el Ministerio Público se lo pide, y que quede claro que mientras se organiza el nuevo cuerpo de seguridad, las fuerzas armadas continuarán apoyando en las tareas de seguridad, explicó el senador Ramírez.