‘Por orden divina’ mata a su esposa y a su hija

Las féminas hoy occisas, de 47 y 20 años de edad, ‘eran diabólicas’, dice el homicida, quien hoy está preso junto con 3 personas más

‘Por orden divina’ mata a su esposa y a su hija; las féminas hoy occisas, de 47 y 20 años de edad, ‘eran diabólicas’, dice el homicida, quien hoy está preso junto con su hijo, un joven de 22 años de edad y 2 adolescentes más.

Amambay, Paraguay.- Policías de Investigación de Delitos de Amambay detuvieron a José David Giménez Romero, de 22 años, y a dos adolescentes de 15 y 17 años, tras el crimen de dos mujeres cuyos cuerpos fueron encontrados en la tarde de este martes en total estado de descomposición.

José David presuntamente tuvo también participación directa en el doble feminicidio, en tanto los dos menores de edad enfrentan cargos por haber omitivo dar aviso a las autoridades de los asesinatos.

Los cadáveres estaban en el interior de una vivienda de Pedro Juan Caballero, Departamento de Amambay.

Todos fueron detenidos por orden de la fiscala Reinalda Palacios tras encontrarse los cadáveres de las mujeres en dos camas diferentes, separadas por una pared de terciada en el interior de una de las habitaciones.

Se presume que las víctimas llevaban fallecidas hace aproximadamente dos meses y medio. Los cuerpos serán sometidos a una autopsia para confirmar la causa de muerte.

La primera persona en ser detenida fue Pablino Giménez Ledezma, de 53 años, esposo y padre de las víctimas, quien confesó que acabó con la vida de ambas, tras recibir una «orden divina» porque supuestamente «son diabólicas».

Las fallecidas fueron identificadas como Patrocinia Romero Olmedo, de 47 años, y Noelia Giménez Romero, de 20 años, quienes fueron halladas a las 16.00 de este martes en el interior de una precaria vivienda, ubicada en el asentamiento Soberanía Nacional de la ciudad de Pedro Juan Caballero.

Pablino Giménez Ledezma presentó una denuncia de desaparición de personas el 25 de octubre pasado en la Subcomisaría 2, de Pedro Juan Caballero, en donde manifestó que las mujeres estaban desaparecidas desde el 22 de agosto pasado, a las 4.00 aproximadamente.

El hombre dijo que su hija «estaba poseída por mal espíritu» durante 15 días, y para un tratamiento sicológico, supuestamente, su esposa la trasladó hasta Ciudad del Este y ya no regresaron. Sin embargo, tras el hallazgo de los cadáveres, confesó que acabó con la vida de ambas personas.