Ni una promesa cumplida; corrupción, “asignatura indispensable”: AMLO; basureros: horror y muerte; desechos del Covid; Durazo: 11,535 homicidios y 2,950 feminicidos

El panorama se muestra cada vez más difícil de enfrentar, los asuntos que privan en la agencia presidencial y en algunos de ellos la presentación de una especie de solución van acrecentando la incertidumbre, el rechazo, la inconformidad. En el centro de la pandemia, cuando se registran en un solo día 334 fallecimientos y se llega a la cantidad de 5 mil 666 difuntos –dentro del terreno supersticioso acrecentado desde Palacio Nacional, recordar el ¡Detente!, el número 666 es del diablo-, resaltan las divisiones creadas por el tabasqueño entre clases sociales y el rechazo a los empresarios, no sin antes apuntar el registro de esa misma actitud con los sindicatos -excluyendo a la CNTE-, a los propios trabajadores a quienes, bajita la mano, se les insulta al regalar el dinero a quienes no ejercen ninguna labor.

Es prácticamente imposible creerle al presidente su rechazo a la iniciativa de Ramírez Cuellar, para grabar la riqueza, cuando sus declaraciones y posturas las cambia de un día para otro sin el menor rubor y para ello está el ejemplo de las energías limpias y su producción las cuales fueron aprobadas al señalar en una de tantas mañaneras: “vamos a seguir extrayendo petróleo y buscando también la generación de opciones con energía alternativas o apostar todo al petróleo que es un producto no renovable y que tenemos que heredar a las nuevas generaciones” ¿Y entonces, la paralización de 17 instalaciones, qué?

Si a ello le sumamos la actitud inicial del líder senatorial Ricardo Monreal rechazando esa iniciativa para después advertir existe coincidencia con su aplicación a partir del objetivo de implementar la “progresividad fiscal”, y la insistencia del líder de El Barzón y hoy presidente de Morena al grado de señalar podría solicitar una licencia a esa dirigencia y ocupar la curul que tiene en la Cámara de Diputados para desde ahí hacer válida su propuesta, nada indica que tal revisión dentro de los hogares con el pretexto de que los ricos paguen más, quedará anulada sino todo lo contrario.

HONESTIDAD, EN EL EVANGELIO PRESIDENCIAL

¿Se acuerda de la frase de EPN: la corrupción es cultural? Pues AMLO la mejoró y dice que tal fenómeno sigue siendo una “asignatura indispensable” (¿?) Dice que el fracaso del modelo neoliberal se debió a la practica durante los últimos 37 años de la más inmunda corrupción pública y privada. Nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes y la pequeña minorías que ha lucrado con el influyentismo. Con estas expresiones vuelve a darse un balazo en el pie. El influyentismo y la deshonestidad, como decía aquel comercial turístico: ¡Vive! Y vive bien. Sorprende el manejo de una cifra de captación tributaria del primero de enero al 15 de mayo de un billón 587 mil 097 millones de pesos, considerada en un 4.9 por ciento superior al mismo periodo del año pasado. ¿Dónde se ha aplicado tal cantidad y si lo visto son recortes a las entidades, cero apoyo para resarcir las partidas aplicadas por la contingencia en salud, las compras para satisfacer los requerimientos tanto de médicos, enfermeras, como de los pacientes?

En este renglón, el de la honestidad, incluido en el documento denominado “La nueva política económica en los tiempos de coronavirus”, de nuevo surge el discurso demagógico, el de los beneficios a los pobres, el de las construcciones gracias a los ahorros y a la austeridad impuesta, por hacer las cosas y ejercer los presupuestos haciendo de lado los intereses particulares, la corrupción y metiendo al orden a los evasores fiscales. Lo mismo escuchado durante año y medio sin que la clase media, la media alta, los de la pobreza sin enmarcarlos en lo alimentario o lo patrimonial o si tienen piso de cemento o de tierra, sino más bien considerando no estar tan mal si tienen dos pares de zapatos, está en este escrito de lectura obligada para constatar no sabemos hacia donde vamos, aunque el destino final sea el retorno a los setentas.

BASUREROS DEL TERROR

Mucho peor que ver esas películas en donde los vampiros, los fantasmas, los espíritus hacían su fantasmal aparición,  ha sido ver las pilas de ataúdes afuera de los hornos crematorios, los cuales están ubicados en la capital del país y en su entidad circundante, el EdoMex. Se sabe ya están por llegar otros nueve hornos adquiridos por el IMSS en el tiempo en el cual se anunció con mucho brío se había “domado la pandemia”. En este circo montado con el payaso López Gatell haciendo el papel de boletero, vendedor de palomitas y globos, haciendo su espectáculo intentando arrancar alguna carcajada del respetable y posteriormente con el látigo en la mano para dominar al león, se presenta el espectáculo dantesco donde se exhiben los desperdicios de todos los materiales usados para tratar de sanar a los infectados del letal virus.

Sin ninguna precaución, cuidado, protocolos de sanidad son arrojados al aire libre lo mismo cubrebocas, de los chinos y de los gringos y de los de concha y los de tela simple, las batas, las gasas, las jeringas, las sábanas, inclusive las bolsas plásticas en donde se trasladaron cadáveres. No se tiene la más mínima precaución y, ojalá esto fuera todo pero está a la vista el gran negocio, la especulación, el abuso de las funerarias, otrora muy prestas a anunciar sus servicios a través de los celulares, utilizando tal verborrea que solo faltaba la promoción del dos por uno. Ni han estado preparados en el gobierno para enfrentar la pandemia en ninguno de los momentos contenidos en los dos últimos meses, ni tampoco se marcaron los lineamientos a seguir para el registro tanto de enfermos como de fallecidos y, de la forma más deshumanizada que existe llevan a cabo la cremación y la entrega de cenizas. Agrégele lo registrado en los mortales basureros y califique a quien pretende emular lo mismo a Cárdenas que a López Mateos.