Incansable campaña de Toño

Con mucho, Antonio Francisco Astiazarán Gutiérrez es el político más acabado nacido en Guaymas un 13 de julio de 1971. Fue presidente municipal y dos veces diputado federal. Secretario particular del gobernador Armando López Nogales, y jefe de la oficina del titular de SEDESOL. Promotor del influyente programa Energía Sonora. Amigo de miles a su paso por la vida, mal visto por unos cuantos hoy en día.

Quiere ser Senador de la República por Sonora. Su proyecto nunca lo ocultó, trabajó y se relacionó muy fuerte para cimentar su legítima aspiración, pero el partido de toda su vida, el Revolucionario Institucional, le cerró las puertas pues interfería en el proyecto político de Manlio Fabio Beltrones Rivera de convertir a su hija Sylvana en senadora, y el 2021 en candidata a suceder a la gobernadora Claudia Pavlovich.

Su renuncia al PRI cimbró su estructura en la entidad, pero también a nivel nacional hizo ruido al confrontar a Beltrones y  asegurarle que Sonora, y los sonorenses, no tienen dueño. Buscó otra plataforma para lograr el objetivo., y el PAN lo aceptó como candidato ciudadano; el PRD y Movimiento Ciudadano se sumaron a la coalición, lo registraron, revirtió inercias a interior del albiazul y hoy tiene todo el apoyo de su militancia y plataforma electoral, y suma voluntades al ir en fórmula con la activista social Lety Cuesta, gastando todos los “hubiera” por la geografía estatal para lograr los escaños propuestos.

De niño, en quinto de primaria, dijo a sus padres le atraía el sacerdocio.

Familia de empresarios, lo escucharon decir un año después, antes de ingresar a la secundaria, sería político. Lo es y de los que cumple lo que promete. Congruente con lo que piensa, dice y hace, convirtiendo los retos en oportunidades, y gana para servir. Nunca se ha enganchado en pleitos estériles, pero interpreta a la perfección que la actual, es la madre de todas las batallas, político y electoralmente hablando. Tiene amigos de todos los colores pues a su paso por cargos de elección y administrativos, trata como gusta lo traten, sin distingos de siglas.

Sus multitudinarios eventos hablan de una aceptación que refleja la buena siembra y mejor cosecha. Dialoga con estudiantes, deportistas, obreros, amas de casa, pescadores, agricultores, jornaleros, mecánicos y electricistas, profesionista y maestros, deportistas y campesinos, yaquis y mayos, empresarios y empleados, y con todo sonorense interesado en conocer sus propuestas que, como Energía Sonora, no descansa hasta concretar con par de aerogeneradores que reducen costos en recibos de energía eléctrica de miles de familias en el estado.

Su incansable campaña y la aceptación de su candidatura en sectores y organizaciones otrora controladas por el tricolor, sumado al hartazgo ciudadano, trae muy preocupados a sus opositores. Sobre el riesgo de un atentado, precisa: “Nadie se arrepiente nunca de ser valiente; no debemos temer la competencia, si a los incompetentes”.

Seguirá gestionando apoyos para el conservatorio de música, impulsando la operación de energías limpias y el uso eficiente del agua en Sonora con programas a tiempo antes de agravar la crisis energética y de manejo eficiente del bebestible.

Una seña basta para despedirse y seguir su campaña rumbo al Senado… En 1976 fue electo el último guaymense para la Cámara Alta, Adolfo de la Huerta Oriol.