¡Cumpleaños número 80 del Profesor Ramírez Cisneros!

Muchas felicidades, Dios lo siga colmando de bendiciones, apreciable y querido Maestro

¡Cumpleaños número 80 del Profesor Ramírez Cisneros!; muchas felicidades, Dios lo siga colmando de bendiciones, apreciable y querido Maestro.

MIS OCHENTA AÑOS DE VIDA, HOY

Hoy, gracias a Dios que me dio la vida y que me la va a quitar cuando EL así lo quiera, cumplo ochenta años de edad.

Por ventura divina mi madre me parió un martes 22 de diciembre de 1942, a las seis de la tarde, en la casa paterna de la calle 17, con la suerte celestial de haber nacido en Guaymas, mi tierra amada y que jamás cambiaría por nada y en donde mis restos mortales van a quedar por saecula saeculorum.

Soy de hecho y por derecho, un viejo. Mi cuerpo físico evidencia la realidad de mis años provectos y tengo que aceptarlo irremediablemente. Rídiculo me viera queriendo actuar como un muchacho, siendo un anciano que debo respetar mi estado cronólogico, aunque por igual comparto con quienes me lean, mi situación mental, que conservo lúcida y al día. No tengo, ¡¡Bendito sea Dios!!, lagunas mentales ni hay espacios nebulosos en mi cerebro que interfieran en mi manera de actuar.

Los recuerdos de muchísimos años atrás los mantengo frescos y eso me hace sentir que ando muy lejos hasta ahora, de la ingrata posibilidad de caer en una locura senil, tan propia de muchos viejitos que caen en trastornos cerebrales y terminan atrapados en los brazos del temido teutón.Me refiero al mal de Alzheimer de sobra muy conocido.

Esta fecha me da la oportunidad magnífica de darle gracias a Dios por los años vividos, por la familia que tengo, por mi trabajo y por la salud hasta hoy óptima y, especialmente, por haberme constituido en un hijo de Guaymas, mi tierra amada, donde he vivido años esplendorosos en la evolución de mi vida, desde que di mis primeros pasos hasta esta fecha, en que mi caminar lerdo todavía me permite recorrer las calles del heroico, histórico y hospitalario puerto sonorense, con el orgullo de ser hijo de un sitio privilegiado por sus bellezas naturales que lo hacen espléndido y único.

Un abrazo a todos y a quienes han sido de una u otra forma, parte de mi vida. Esta vida que se perfila hacia su final, como una vela que arde con un pabilo agotado y a punto de la extinción total.

Ni modo, así son estas cosas y hay que aceptarlas sin reparos, por que al final debemos entender que un año más de vida, es un año menos de vida….¿Qué no?

MIS BENDICIONES PARA TODOS, CON MUCHO AMOR.