Cuesta arriba; dan forma a la implementación de programas sociales

Nadie dijo sería fácil el cambio de régimen neoliberal a un gobierno democrático al servicio del pueblo. Pero éste ya inició y se enfrentan serias dificultades no sólo en el terreno político, donde persiste el enfrentamiento entre Poderes de la Unión por una cuestión de pesos. En el terreno económico, los 32 grupos de especialistas consultados por el Banco de México esperan una desaceleración los próximos años: el Producto Interno Bruto (PIB) avanzará 1.89 por ciento en 2019 en lugar del 1.97 calculado en noviembre. Para el 2020, la economía mexicana se puede ubicar en 1.96 por ciento y no en 2.12 por ciento.

Por vía de mientras, la volatilidad de los mercados accionario y de deuda ha derivado en que los precios de los activos ahí negociados registren minusvalías por 2 billones de pesos en dos meses. La pérdida de valor está relacionada con decisiones adoptadas recientemente, como la suspensión de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Los factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico de México en los próximos seis meses, son la gobernanza, con 52 por ciento de acuerdo a la reciente encuesta; y las condiciones económicas internas, con 18 por ciento. A nivel específico, los principales factores son, en orden de importancia, la incertidumbre política interna, con 23 por ciento de las respuestas; los problemas de inseguridad pública, con 11 por ciento; la falta de estado de derecho, con 11 por ciento; la incertidumbre sobe la situación económica interna, con 10 por ciento; y la plataforma de producción petrolera, con 7 por ciento.

Para este año, la proyección de los especialistas en economía fue de 2.13 por ciento en noviembre y de 2.14 en diciembre.  Respecto al tipo de cambio, subieron su estimación para los próximos dos años, al igual que respecto a la tasa de fondeo interbancario. El próximo año, el valor del dólar podría terminar en 20.70 pesos contra 20.34 pesos del estimado previo. Hacia el cierre del 2020, la paridad de cambios de cierre fue revisada de 20.32 pesos del sondeo de noviembre a 20.81 por ciento en diciembre. Asimismo, el pronóstico de precio para el dólar en 2018 fue ajustado a 20. 33 pesos frente a 20.22 previos.

La tasa de fondeo interbancario puede terminar el 2019 en 8.22 por ciento y no en 8.12 por ciento calculado en el sondeo previo. Los pronósticos para 2020 fueron de 7.75 y 7.65 por ciento en ese orden. Con relación a este año, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió incrementar en 25 putos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 8.00 por ciento.

En cuanto a los precios, para el cierre de 2019, los pronósticos para la inflación se revisaron a 3.85 por ciento desde 3.92 por ciento anterior y para 2020 a 3.74 por ciento frente a 3.70 por ciento del sondeo previo. Pero las expectativas de inflación general para el cierre de este año aumentaron en relación a la encuesta de noviembre a 4.67 por ciento desde 4.58 por ciento.

EFECTOS

La cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), la regulación de las comisiones bancarias y la modificación del sistema de gestión de fondos de pensión provocó la pérdida de valor de acciones y bonos que se negocian en el mercado financiero local en los pasados dos meses, la cual equivale a una décima parte de la economía nacional, de acuerdo con expertos financieros.

Para Ernesto O´Farril Santoscoy, la volatilidad en los mercados accionario y de deuda ha derivado en que los precios de los activos ahí negociados registren minusvalías por 2 billones de pesos en dos meses. Es una cantidad equivalente a 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Del total, la pérdida de valor en el mercado de los bonos gubernamentales y corporativos representa 60 por ciento y el restante 40 por ciento corresponde al mercado accionario.

Una serie de medidas como la suspensión de las siguientes rondas petroleras, las iniciativas de ley presentadas en el Congreso, como la reducción de las comisiones bancarias, de las Afore, o la ley que regula la minería, “han tirado la confianza de los agentes económicos”, dijo O´Farril. Además, la  volatilidad interna estuvo acompañada de factores externos, como la posible desaceleración económica a escala mundial; la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y el Brexit, entre otros.

CONTRA TODO, SE AVANZA

Pese a la situación presentada en el terreno económico, nada detiene el proceso iniciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador. En Mérida anunció la desaparición del seguro popular y firmó el convenio para federalizar los sistemas de salud en las primeras ocho entidades del país e integrar un esquema por el cual concentran en uno solo los servicios estatales de la Secretaría de Salud, IMSS e ISSSTE. Este proceso concluirá en dos años, pues cada seis meses se integrarán ocho nuevo estados a la nueva forma de operar del sistema público de salud en el país.

Durante su conferencia de prensa de este viernes, López Obrador señaló se destinarán 25 mil millones de pesos adicionales para poner en marcha el nuevo esquema de federalización del sistema de salud y también para iniciar la regularización laboral de alrededor de 80 mil trabajadores de ese sector (médicos, enfermeras y personal administrativo) que actualmente trabajan por honorarios. La Secretaría de Salud tendrá un presupuesto adicional de 50 mil millones de pesos, adelantó.

Uno de los problemas actuales del sector salud es la fragmentación. Hoy tienen responsabilidad los estados y por el gobierno federal la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSSTE, “y lo que queremos es integrarlos y comenzar dando especial atención a la población que no tiene seguridad social, a los que no son derechohabientes”, explicó el mandatario.