Completamente borracho, violó a su hija al confundirla con su esposa

El hombre se declaró culpable en la Corte; estragos que provoca el alcohol

Completamente borracho, violó a su hija de 15 años al confundirla con su esposa; el hombre se declaró culpable en la Corte, estragos que provoca el alcohol.

Hong Kong.- Un drama familiar se ha vivido en los últimos días en una corte de Hong Kong, donde se realizó el juicio de un hombre que, completamente borracho, violó a su hija de 15 años al confundirla con su esposa.

El trabajador de la construcción fue condenado hace unos días por violación, cargo del que se declaró culpable. Identificado como YCK, el hombre de 59 años narró que, al llegar a su casa en estado de ebriedad, se metió a la cama de su hija y tuvo sexo con la menor pensando que se trataba de su esposa. Cuando advirtió el error, se detuvo de inmediato.

Los hechos, ocurridos el 22 de marzo de 2018, fueron denunciados por una trabajadora social que charló con la menor. La chica, no identificada para mantener su privacidad, culpó a la funcionaria por llevar el caso ante las autoridades sin su consentimiento y por separar a su familia, que incluía a su hermano mayor y sus padres.

Al ser evaluada por un psicólogo del Tribunal Superior de Hong Kong, la menor declaró no sentir rencor contra su padre y aseguró haberlo perdonado. Narró también que ella sabía que su padre la confundió con su madre y trató de decírselo, pero no pudo detenerlo.

La defensa de YCK le sugirió declararse culpable de incesto pues, al estar intoxicado, la pena podría disminuir y alcanzar 10 años, mientras una condena por violación podría implicar cadena perpetua, pero el hombre se negó para evitar que su hija y su esposa tuvieran que pasar por cualquier otra prueba o declarar de nuevo ante un jurado.

Así que el hombre se declaró culpable de violación. La jueza del caso, Amanda Woodcock, consideró la acción del padre al admitir los cargos con tal de no exponer más a su familia y la declaración de la hija que aseguró que sabía que se trataba de un error, y condenó al hombre a sólo dos años y medio de prisión.