Brayan Omar soñaba con escuchar a su bebé decirle: ‘Papi te amo’

“Cuándo será el momento que me bese y que me abrace”, pregunta que se hacía el joven papá sobre su pequeña hijita; si Usted sabe de su paradero, reporte al 911

Brayan Omar soñaba con escuchar a su bebé decirle: ‘Papi te amo’; “cuándo será el momento que me bese y que me abrace”, pregunta que se hacía el joven papá sobre su pequeña hijita; si Usted sabe de su paradero, reporte al 911.

Guaymas, Sonora.- Desde el pasado 6 de diciembre del 2020 se haya desaparecido el joven vecino del poblado Ortiz, municipio de Guaymas, Brayan Omar Celaya, y desde entonces, a poco más de 6 meses, sus familiares no han parado en su búsqueda, le piden a Dios les de fortaleza para seguir soportando esta pena y llegar hasta a su localización.

Su esposa Aranza Ramos, dentro de sus momentos de dolor y angustia, por no saber nada de Brayan Omar, recuerda lo que él comentaba cuando su hijita estaba pequeñita: “Ya quiero que me diga papi te amo; ay, cuándo será el momento que me bese y que me abrace”.

Ese era el anhelo, el sueño del joven papá hoy desaparecido; quería que su hijita creciera pronto y poder escuchar de ella la bonita frase ‘papi, te amo’.

Y ante tan penosa situación, por la desaparición de Brayan, su mujer dice: “Y ahora que ya empieza a hacer todo eso, ¿qué hago yo?.

“Solamente hablarle de ti, enseñarle una fotografía, y aguantarme esas ganas inmensas de llorar; esperar que se duerma para poder soltar el llanto, y ponerme la almohada en la cabeza para que no me escuche”.

Aranza Ramos, comenta, además: “Jamás imaginé sentir este dolor tan grande, este dolor que me está matando por dentro; por favor Dios mío apiádate de mi, calma este dolor, ayúdame por favor a poder encontrarlo, traerlo a casa y poder decirle a mi hija que ahí esta su papá, que se tuvo que marchar pero que ahí está, así no puedo continuar ni con mi vida, ni con el papel de madre, ni con nada, porque me estoy muriendo de dolor, en verdad que lo estoy y tu lo sabes mi Dios, tu y nada mas tu sabes  la magnitud de este dolor.

Tu que sabes donde está por favor te lo imploro y te lo suplico de rodillas, ayúdame dime donde es que está, por  piedad por favor, por el amor de Dios dímelo.