Mientras su abuelita lo esperaba en Acapulco, él moría atropellado

José Ignacio acababa de ser deportado de EEUU, en donde tenía 17 años viviendo; se desorientó y bajó del camión en el que viajaba a su tierra

Mientras su abuelita lo esperaba en Acapulco, él moría atropellado; José Ignacio acababa de ser deportado de EEUU, en donde tenía 17 años viviendo; se desorientó y bajó del camión en el que viajaba a su tierra.

Empalme, Sonora.- José Ignacio Acosta Morales, de 37 años de edad, originario del estado de Guerrero, quien el día domingo 24 de mayo muriera atropellado al sur de Empalme, por la carretera internacional, acababa de ser deportado de los Estados Unidos.

Tenía viviendo en aquel país del norte, alrededor de 17 años; muy joven, de 20 años había salido de su natal Acapulco en busca del sueño americano.

Viviendo en el estado de Oregon, las autoridades migratorias estadounidenses lo detuvieron y lo deportaron a México, por la línea fronteriza de Tijuana, Baja California.

Abordó un autobús para trasladarse hasta Acapulco, a donde habría de llegar a la terminal el lunes 25 de mayo, a eso de las 21:00 horas.

A esa hora, su abuelita acudió a la central de autobuses a esperar su llegada.

Élla, al ver que no aparecía su nieto, que no había llegado en el autobús procedente de Tijuana, fue a averiguar, y solo le dijeron, ‘se había bajado’, no le dijeron en dónde.

Y es que, como oportunamente les informamos, el infortunado hombre se bajó del camión en el Pollo Feliz, de la carretera internacional, en las inmediaciones del poblado de Cruz de Piedra.

Andaba desorientado, así comenzó a caminar por la carretera, hasta que un tráiler lo arrolló, para de esta manera morir de manera trágica.

El día de hoy jueves se espera lleguen a Guaymas dos tíos de José Ignacio, procedentes de Guerrero, para hacer la identificación oficial del cuerpo y la reclamación correspondiente para llevarlo a su estado natal y darle cristiana sepultura.

Descanse en paz, condolencias a todos quienes hoy lloran su partida.