
Guaymas, Sonora.- La historia del sonorense Manuel Uruchurtu Ramírez, conocido como “El Caballero del Titanic”, mantiene un profundo vínculo con el puerto de Guaymas, de acuerdo con una investigación documentada por Mauro E. Barrón Robles.
Aunque Uruchurtu nació en Hermosillo el 27 de junio de 1872, sus raíces familiares están estrechamente ligadas a Guaymas. Su padre, Mateo Uruchurtu Díaz, originario de San José de Guaymas, participó como teniente en la defensa heroica del puerto el 13 de julio de 1854. Por su parte, su madre, Mercedes Ramírez Sotomayor, nació también en Guaymas en 1835, en un inmueble ubicado en el lado oriente de la antigua Plaza del Comercio, sitio donde actualmente se encuentra el Museo y Café Casa de los Tres Frentes.
Uruchurtu Ramírez, abogado y diputado, viajó a Europa en 1912 en misión diplomática. Durante su estancia, visitó al exvicepresidente de México Ramón Corral Verdugo. Originalmente, tenía previsto regresar a América en otro buque; sin embargo, tras intercambiar boletos con un amigo, obtuvo un pasaje de primera clase en el viaje inaugural del Titanic.
El 10 de abril de 1912, abordó el famoso trasatlántico en Cherburgo, Francia, iniciando una travesía que cuatro días después se convertiría en tragedia. La noche del 14 de abril, el Titanic impactó contra un iceberg en el Atlántico Norte, provocando su hundimiento.
De acuerdo con la investigación de Barrón Robles, el diputado sonorense logró acceder a un bote salvavidas, pero en un acto de altruismo cedió su lugar a una mujer de segunda clase que suplicaba por salvarse. Antes de descender, Uruchurtu únicamente le pidió que, en caso de morir, buscara a su familia en México para relatar lo sucedido.
El cuerpo del sonorense nunca fue recuperado. Años más tarde, la mujer cumplió su promesa y relató a la familia del político los hechos ocurridos aquella noche, reconociendo además que había mentido sobre la existencia de un esposo e hijo que la esperaban.
Esta historia, considerada una de las más emblemáticas del naufragio del Titanic, resalta no solo el acto heroico de Manuel Uruchurtu, sino también su estrecha conexión con Guaymas, ciudad que forma parte de sus raíces familiares y de su legado histórico, según la recopilación de Mauro E. Barrón Robles.


