
Madre de dos hijos, asegura que su fuerza diaria proviene de ellos y de sus padres, quienes la han acompañado en cada etapa en sus 13 años de carrera. Hoy, su historia continúa inspirando a la siguiente generación, una de sus hijas le ha expresado su deseo de seguir sus pasos y convertirse también en policía.
El reconocimiento como Policía del Año llegó de manera inesperada. “Me tomó por sorpresa, pero me siento muy orgullosa. Como decimos entre compañeros, en esta profesión nunca se termina de aprender”, señaló con humildad.
Por su parte, Antonio II Reyes Valenzuela, con 20 años de servicio, recibió el reconocimiento tanto por su trayectoria como por su desempeño destacado. Su motivación para portar el uniforme siempre ha sido clara: ayudar y servir a la sociedad.
Dos décadas de servicio, reconoce, no son sencillas. “Veinte años se dicen fácil, pero requieren mucho esfuerzo, disciplina y compromiso”. A lo largo de su carrera, ha participado en eventos que pusieron en riesgo su vida, experiencias que fortalecieron su convicción y su amor por la corporación.
Su familia ha sido su principal sostén durante estos años. Hoy, uno de sus hijos sueña con seguir sus pasos. Su consejo es firme y sencillo: conducirse siempre con respeto hacia cualquier persona y esforzarse al máximo.
El reconocimiento otorgado a Karla Irazema y Antonio Reyes es resultado de un riguroso proceso de evaluación encabezado por la Comisión de Honor y Justicia de la Secretaría de Seguridad Protección Ciudadana (SSPC), que revisa a detalle las hojas de servicio, trayectoria, disciplina, intervenciones y participación en hechos relevantes, asegurándose de que las y los elementos seleccionados cuenten con una carrera impecable, sin factores negativos y con un historial que refleje compromiso, profesionalismo y vocación de servicio.


